image

DOCUMENTO DE CONSENSO SOBRE EL MANEJO DEL DOLOR SEVERO EN ANCIANOS CON OPIOIDES.

Modificado en Mayo de 2015

 

EMPLEO DE OPIOIDES EN DOLOR ONCOLÓGICO:

Todos se consideran efectivos en el manejo del dolor oncológico (aunque parte del dolor oncológico no es sólo o parcialmente sensible a opioides). De los dos opioides que están comercializados vía transdérmica (fentanilo y buprenorfina), fentanilo es el más investigado, pero basados en las publicaciones, ambos son eficaces, con baja toxicidad y buena tolerancia, especialmente a bajas dosis.

 

EMPLEO DE OPIOIDES EN PACIENTES CON INSUFICIENCIA HEPÁTICA Y RENAL:

Las alteraciones funcionales de los órganos excretores son características en el paciente anciano, sobre todo en relación a la función renal. Para todos los opioides excepto para la buprenorfina, la vida media del metabolito activo y su metabolismo se encuentra aumentado en el anciano y en pacientes con insuficiencia renal. Se recomienda (excepto para buprenorfina) reducir las dosis, aumentar el intervalo entre dosis y monitorizar el aclaramiento de creatinina. La buprenorfina se plantea como primera línea de tratamiento en el paciente anciano con estas características

 

OPIOIDES Y DEPRESIÓN RESPIRATORIA:

La depresión respiratoria es un tema relevante en pacientes con alteraciones pulmonares o que reciben tratamiento concomitante con depresores del SNC con hipoventilación y en tratamiento con opioides. No todos los opioides muestran el mismo efecto de depresión respiratoria: buprenorfina es el único opioide que ha demostrado un techo para la depresión respiratoria cuando se emplea con otros depresores del SNC. Se recomienda titular con prudencia en pacientes que sufren de problemas respiratorios.

 

OPIOIDES E INMUNOSUPRESIÓN:

La relevancia clínica de los efectos inmunosupresores de los opioides en el anciano no están del todo claros. El efecto inmunosupresor de la mayoría de los opioides está descrito pobremente, y éste es uno de los problemas a la hora de opinar sobre el efecto real de los opioides, pero hay algunas recomendaciones sobre que altas dosis de opioides se relacionan con un incremento del efecto inmunosupresor.

 

SEGURIDAD Y TOLERANCIA DE LOS OPIOIDES:

Los efectos adversos son similares en todos los opioides. Se deben emplear opioides con gran tolerabilidad, sobre todo a nivel del SNC y gastrointestinal.

 

CONCLUSIONES

-El dolor en el paciente anciano está infravalorado, por una serie de creencias erróneas de los clínicos y de la población en general y por las especiales características de este paciente, que condicionan que un altísimo porcentaje no reciban tratamiento o este sea del todo insuficiente.

-Los cambios propios del envejecimiento y frecuente asociación de patologías concomitantes, lo hacen más susceptible al efecto de los fármacos.

-En el paciente anciano el manejo del dolor mejora sus condiciones de vida

-El abordaje farmacológico racional, debe considerar los aspectos fisiológicos y emocionales presentes en este grupo, y debe ser individualizado, integral y multidisciplinar.

-La meta del tratamiento será controlar el dolor con los mínimos riesgos, incrementando a su vez la capacidad funcional

 

(Pergolizzi et al en Mayo de 2008)

Compartir artículo: